
Es sorprendente que una campaña publicitaria pueda transgredir y ofender a la sociedad norteamericana tal y como lo hace; que la plebe neoyorquina quede ruborizada por una cartel insinuante y le de igual los escandalosas situaciones de su política nacional...
Que sociedad tan contraria consigo misma, como pueden ver las cosas de una manera tan alarmante y consentir las miles de barbaridades que hacen sus gobernantes... que ambiguedad
Y por aquí charlando de ley del aborto...ay si fuéramos americanos, otro gallo nos cantaría
Un saludo
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